En Chile coexisten dos sistemas de salud, uno público y otro privado. Las personas que tienen un contrato de trabajo están obligadas a cotizar para salud el 7% de su renta imponible, pudiendo escoger entre ambos sistemas.

El sistema público opera en base a un seguro público de salud administrado por el Fon-do Nacional de Salud (Fonasa), que es de carácter solidario. Es decir, es financiado en conjunto por todos los trabajadores a través de su cotización. A lo anterior se suman aportes fiscales que provienen de impuestos generales de la nación. Como se trata de un modelo solidario, Fonasa es responsable de la atención tanto de sus cotizantes como de aquellas personas carentes de recursos que no cotizan para estos efectos.

En el sistema privado, en tanto, operan las Instituciones de Salud Previsional (ISAPRES) y profesionales del rubro de la medicina que ejercen sus labores de manera particular. Las ISAPRES ofrecen seguros de salud basados en contratos individuales pactados con los trabajadores, cuyos beneficios otorgados dependen directamente del monto de la prima cancelada. Así, si la/el trabajador toma esta opción, podrá cancelar primas adicionales al 7% obligatorio si el plan contratado tiene un valor superior, o bien para sumar beneficios.

La obligación de cotizar por el 7% del sueldo bruto tiene un tope imponible de UF 79,2 mensuales.

El cotizar para salud entrega al trabajador, sea afiliado a Fonasa o a Isapre, los siguientes derechos:

  • Libre elección: El trabajador tiene derecho a la libre elección en la atención mediante la compra de bonos. También tiene la posibilidad de incluir cargas familia-res.
  • Licencia médica: En caso de enfermedad, el trabajador tiene derecho a una licencia médica si así lo determina el médico. Esto lo facultará para ausentarse de su trabajo, de manera parcial o total, según lo indique el profesional de la salud, con el fin de tratar y mejorar la patología que lo aqueja.
  • Subsidio por Incapacidad Laboral: Es un monto en dinero que sustituye la remuneración de la persona por el plazo en que se ausenta del trabajo a causa de una licencia médica.
  • Permiso pre y posnatal maternal: La ley protege la maternidad de las mujeres trabajadoras, otorgándoles, entre otros beneficios, una licencia para ausentarse del trabajo por seis semanas antes de la fecha probable del parto (prenatal maternal) y de 12 semanas posteriores al nacimiento (posnatal maternal).
  • Subsidio maternal: Durante los períodos en que se hace uso de los permisos de pre y posnatal maternal, así como del posnatal parental, este subsidio es un beneficio en dinero que se paga en reemplazo de la remuneración de la trabajadora o trabajador.
  • Permiso posnatal parental: Es un per-miso por el cual la madre puede ausentarse del trabajo por 12 semanas en jornada completa, que se cuentan desde el término del posnatal maternal. La mujer, además, podrá optar por 18 semanas en media jornada. Con todo, la madre puede traspasar al padre hasta seis de las 12 semanas del beneficio en jornada completa, y hasta 12 de las 18 semanas en media jornada.
  • Permiso del padre: Independiente de que la madre traspase al padre parte de su posnatal parental, este tiene derecho a cinco días de permiso pagado al momento de nacer el hijo/a.

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